miércoles, 10 de octubre de 2012

Capitulo tres. Un nuevo Amigo




 Estuvimos abrazados unos minutos más hasta que recordé que tenía que buscar a mis hermanos y que luego tenía que ir con John al ensayo de su banda.

John: No tienes que ir si no quieres. –Dijo mientras caminábamos tomados de las manos- entenderé si no te sientes bien…




Yo: No, yo quiero ir, si me quedo en la casa me deprimiré y volveré a llorar, basta de lagrimas por un día.
John: -sonrió un poco, parecía feliz de que le hubiera dicho que si iría- Si, tienes razón.
Seguimos caminando en silencio, voltee a verlo y vi que no traía sus gafas.
Yo: John, ¿Dónde están tus gafas?
John: Eeeeh… no las traje –dijo apenado-
Yo: John tienes que usar tus gafas, vas a terminar mas ciego –reí-
John: ¡Claro que no!, mi vista es casi perfecta, solo no diferencio algunas cosas.
Yo: Si, “algunas cosas” –volví a reír- quédate ahí parado
John: ¿Para que?
Yo: Solo hazlo, haré una prueba.
Se detuvo y yo camine como diez pasos delante de él.
Yo: ¿Cuantos dedos ves aquí? –Le mostré dos dedos-
John: -entrecerró los ojos haciendo un notable esfuerzo por ver, estuvo así unos segundos-  eh... ¿4? –Respondió con dudas-
Yo: -reí más fuerte- Solo son dos, Mr. Magoo.
John: No me llames así –avanzo hasta mi con la mirada baja- no deberías burlarte de las personas con discapacidad
Yo: ¿Por qué no usas tus gafas?
John: Porque me hace parecer retrasado. Se burlaran de mi, los golpeare,  me suspenderán y luego Mimi me dará un sermón de tres horas.
Yo: te dará un sermón cuando le diga que no usas tus gafas.
John: si le dices, le diré a Anne que fumas de camino al colegio.

Yo: ¡Tú también lo haces!
John: Yo soy yo, nadie espera que no lo haga.
Yo: No te atreverías a decirle e.e
John: -levanto una ceja- Pruébame
Lo observe durante un momento y sentí algo raro. Se veía ¿Sexy?, John jamás me había parecido así, tuve un escalofrío.
Yo: Nadie dirá nada ¿oK? –Avancé viendo hacia otro lado-
John: de acuerdo –sonreía, el muy lento nunca notaba nada-
Recogimos a los niños de la escuela y estuvieron jugando con John todo el camino, parecía que él se divertía más que ellos. Aún me sentía mal por lo de Owen, pero no podía estar triste con John cerca haciendo payasadas.
Luego de dejar a mis hermanos en la casa, empezamos a caminar hacia casa de John, pero tuve una idea.
Yo: Si no te gustan tus lentes, compra uno como los de Buddy Holly.
John: -se le iluminaron los ojos- ¡No había pensado en eso!
Yo: -reí- tú nunca piensas en nada.
John: Ya deja de burlarte de mi, niña –dijo despeinándome-
Yo: ¡Basta! Tardo mucho en arreglarlo –dije quitando su mano-
John: Pero yo no tengo dinero para comprar unos y Mimi no me los comprara JAMAS
Yo: Tengo algo de dinero, yo te los compro.
John: ¿En serio?
Yo: Si, si no lo hago terminaras usando un bastón para guiarte –reí-
John: que graciosa eres Sofía.
Pare de reír y lo vi seria, haciéndolo reír a él de manera escandalosa.
John: ¿Me los compras hoy?
Yo: ¿Paul no ira a tu casa en un rato?
John: a penas son las cuatro y le dije a las cinco, nos da tiempo de ir y venir, si no que espere un momento.
Yo: Supongo que mientras más pronto los uses mejor…
John: Siii, vamos rápido –tomo mi mano y me halo hasta la parada del autobús-
Llegamos a la tienda y se probo varios hasta que encontró unos casi idénticos.
John: ¿Te gustan estos?

John y sus lentes Buddy Holly *-*

Se veía realmente atractivo con ellos, la extraña sensación de la tarde volvió a aparecer.
John: ¡Lilie te estoy preguntando algo! –dijo sacándome de mi transe-
Yo: ¿Qué? Ah si, se te ven geniales.
John: -volteo los ojos- y el loco soy yo
Yo: haz silencio y vayamos a pagar.
Pagamos los lentes y salimos, fueron un poco más caros de lo que pensé pero, eran para John.
Subimos al bus de regreso a casa de John, fuimos a la parte de arriba.
Yo: ¿No te los vas a poner?
John: empezare a usarlos desde mañana :D
Yo: Si no los usas me voy a enojar Winston.
John: Si me vuelves a llamar Winston, YO me voy a enojar.
Yo: -reí- entonces no me llames más Sofía.
John: ¿Qué pensarían nuestras madres al ponernos esos nombres?
Yo: Que algún día nos portaríamos mal y ese es un castigo de por vida.
John: -rió y luego suspiro- Y es que Julia le ha importado tanto mi comportamiento –dijo con ironía pero melancólico-
En esos momentos que la tristeza lo invadía al recordar que su mamá no había estado casi nunca me provocaba abrazarlo y no soltarlo jamás, pero sabía que no me iba a dejar hacerlo en público.  Acaricie su cabello y nos dimos una tierna sonrisa.
XX: ¡John, iba camino a tu casa! –dijo alguien acercándose-
John se alejo de mí al oír la voz.
John: Hola McCa, querido cara de bebé.
Paul: Te dije que no me llamaras así –dijo agachando la cabeza y sonrojándose-
John: -rió-
Pude notar que había un chico detrás de él, tenia la mirada fija en el suelo.
Yo: Paul, ¿Quién es tu amigo?
Paul: ¡Oh cierto! –Se hizo a un lado para que viéramos al chico- Les presento a George, George Harrison, ellos son John y Emilie.
George: Un gusto –dijo con mucha timidez-

Era un chico muy lindo, tenia unos ojos negros muy profundos, era delgadito y tenia una sonrisa divertida, pero era muy chiquillo para mi, no tendría mas de 14 años.
John: Paul, no sabia que ahora eras niñero –dijo viendo raro al chico-
George volvió a ver al piso apenado, me daba lastima ese niño, era tan tierno L
Paul: -intento ignorar el comentario de John- George también toca.
John: ¿Qué toca? ¿A si mismo?
Paul y yo le lanzamos una dura mirada.
John: ¿Qué? No es malo, yo lo hago todo el tiempo, es buen ejercicio para los músculos de la muñeca.
Paul: John, hay señoritas presentes –dijo mirándome-
John: -soltó una carcajada- Lilie no califica como señorita.
Yo: que amable eres John.
Estaba acostumbrada a que cuando sus amigos estaban cerca se comportara como imbécil, pero a veces molestaba mucho.
Yo: George, ¿tocaras algo? –dije cambiando el tema y viendo la guitarra que traía colgada-
George: -me sonrió- De acuerdo.
Se sentó y empezó a tocar. Fue como si el chiquillo tímido de hace unos minutos hubiera desaparecido, no parecía tan menor cuando tocaba, lo hacia muy bien, demasiado bien diría yo, Paul lo miraba sonriendo y John estaba impresionado, aunque quisiera ocultarlo. Dejo de tocar y el chico tímido volvió a salir.
George: ¿Les gusto? –Pregunto con una mirada tímida-
Yo: Estuvo increíble, lo haces realmente bien –le sonreía-
Paul: ¿Ves? Te dije que eras bueno.
Luego nuestras miradas se centraron en John que seguía sin decir nada.
John: ¿Qué?
Yo: Dile algo –le dije entre dientes-
John: -resoplo- lo hiciste bien, pero no lo se, creo que eres muy chico… ¿Cuántos tienes? ¿11?
George: -se sonrojo otra vez- No, cumpliré 14 en febrero.
John: Mmmm… no lo se.
Yo: -le di un codazo- acéptalo, no pierdes nada.
Paul: Vamos John, hasta puede ayudarnos a tocar mejor.
Yo: -le hice pestañitas- por favor.
John: -suspiro y luego quito rápido su mirada de mi- De acuerdo, estas dentro niño, ¿Felices todos?
George: Genial –dijo sonriendo-
A John le había gustado mucho como George tocaba la guitarra, si no, no lo hubiera dejado entrar en su banda. Fuimos a casa de John, estuvimos los cuatro en su habitación, ellos tocaban, yo solo los veía, George era un chico muy divertido, después que entro en confianza y empezó a hablar, nadie pudo callarlo. Paul y John juntos, tocaban excelente, pero ahora con George, era algo mágico, casi perfecto.
Los chicos se fueron a casa a las seis y cuarenta, yo estuve con John veinte minutos mas, me acompaño hasta la salida.
Yo: George es un gran guitarrista, ¿No crees?
John: Es bueno lo admito.
Yo: es muy lindo también.
John: Emilie por favor, es solo un niño, nunca pensé que terminarías como corrompedora de menores.
Yo: Nunca puedo decir nada sin que cambies mis palabras –reímos- Hasta mañana Johnny, me esperan en casa –di media vuelta para ir a casa-
John: Espera un minuto –dijo tomando de mi mano-
Yo: ¿Si?
John: Quería disculparme por lo que te dije hoy en el autobús cuando estaban los chicos yo…
Yo: -me sorprendió, el nunca se disculpaba cuando se comportaba así- Baa, dices esas cosas todo el tiempo y jamás te disculpas.
John: ya se, pero es que sentí que tenia que disculparme contigo, no se porque –dijo con una mano en la nunca-
Yo: Tranquilo John –le sonreí-
John: Y gracias por las gafas por cierto.
Yo: -reí- de nada. Ya me voy, hablamos mañana –le di un beso en la mejilla-
John: que descanses Lilie. –dijo sonriendo-

Me marche a casa, quedaba solo a una cuadra. Iba pensando en la actitud de John ese día, había sido muy cariñoso conmigo, y mi actitud también había estado rara. Decidí no seguir pensar en eso…

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