domingo, 7 de octubre de 2012

Capitulo dos. Un nuevo día.

Mi reloj despertador sonó a las 6:15, ya mi mamá se había levantado, imagino que para preparar el desayuno. Me levanto de la cama y voy a ducharme y a cepillar mis dientes. Luego me pongo mi odioso uniforme escolar: una falda de cuadros, una camisa de vestir  blanca, una chaqueta negra y un estupido lazo alrededor del cuello. Jamás entenderé la emoción de los colegios con vestirnos como payasos de circo. Luego voy a lo más desesperante de las mañanas: mi cabello. No hay un día que me despierte y mi cabello no este hecho una maraña. Logro alisarlo y me coloco una cinta negra que casi no se distingue ya que mi cabello es café oscuro, pero me ayuda que no se despeine tanto durante el día. No me maquillo porque me parece una estupidez hacerlo para ir a clases. Termino de arreglar mis cosas y las coloco en un bolso azul con negro que me compro papá en vacaciones, miro el reloj y ya son las 7:00, las clases empiezan a las ocho así que no tengo prisa, me asomo por la ventana y veo a John esperándome al pie del gran árbol, esta fumando un cigarrillo con cara de no haber dormido nada anoche, nunca cambia. Me veo en el espejo por ultima vez y bajo a la cocina donde esta mamá terminando de arreglar a los niños para que los recoja el bus.
Anne: Buenos días cariño –dice peinando a Kelly- ¿vas a comer algo?
Yo: Comeré algo por ahí, ya John me esta esperando –dije tomando jugo de la nevera-
Anne: ¿Segura que no vas a comer? Te puedo hacer un sándwich y te lo comes en el camino.
Yo: Tranquila mamá te saldrán arrugas antes de tiempo
Anne: -.- que graciosa Lilie
Yo: -río- nos vemos en la noche –le doy un beso en la frente-
Anne: ¿podrías buscar a los niños cuando salgas? Tengo una reunión hoy.
Yo: ash, esta bien –digo de mala gana-
Anne: Gracias hija, te amo –dice gritando porque ya había salido de la cocina y caminaba hacia la puerta-
Yo: lo que digas ma.
Salgo de la casa y camino hasta el árbol donde John esta sentado.
John: wow, cada día te ves mas sexy Lilie –dice mirándome de arriba abajo-
Yo: -volteo los ojos- y tú cada día te ves más tonto
John: -sonríe y se levanta- cállate y vámonos.
Empezamos a caminar
Yo: ¿me das uno? –digo señalando el cigarrillo que esta por encender-
John: Emilie Sofía, ¿Qué dirá tu madre si sabe que te doy drogas?
Yo: ¡Que me dejes de llamar Sofía te dije ayer! –digo golpeándolo en el hombro-
John: auch, ¿Por qué siempre tienes que agredir mi sensual cuerpo?
Yo: no tendría necesidad si compartieras los cigarros.
John: Bueno toma, mocosa –dijo dándome uno-
Yo: Gracias Johnny, te quiero mucho –dije con voz de niñita mientras lo abrazaba-
John: -rió- ya pues suéltame
Me ayudo a encenderlo y seguimos caminando.
John: ¿Qué te haría tu mamá si se entera de que fumas de camino a la escuela? –Dijo dándole una calada a su cigarro-
Yo: posiblemente me ahorcaría y no me dejaría verte más, así que mejor no digas nada
John: ¿No nos veríamos más? Acabas de darme una excelente razón para decirle, gracias Lilie.
Yo: ja ja, di lo que quieras, sabes que no puedes vivir sin mí Lennon –le di una calada a mi cigarro-
John: -saco humo de su boca y bostezo- si claro.
Yo: eres un necio.
John: ¿Yo? ¿Por qué?
Yo: te dije que llegaras temprano anoche para que durmieras bien, Dios sabe a que hora llegaste.
John: ¡hey! Llegue temprano
Yo: -.- ¿A que hora es “temprano” para ti?
John: a las tres y media
Yo: ¿Eso es temprano?
John: Claro, normalmente llego a las cuatro y media o cinco, hay veces que  ni llego.
Yo: -volteo los ojos- eres un caso perdido niño
John: Hoy hay ensayo de banda en mi casa, ¿Vienes?
Yo: ¿Quieres que vaya?
John: Si no fuera así, no te lo estaría pidiendo -.-
Yo: Me acompañas a dejar a Kelly y a Nick en la casa y luego vamos, ¿si?
 –Hice pestañitas-
John: No hagas eso
Yo: ¿Qué cosa?
John: eso que haces con los ojos, no puedo decirte que no cuando haces eso.
Yo: Eres un tonto –me sonroje y mire hacia otro lado-
John: tú eres más tonta
Yo: ¿Ira tu amigo Paul?
John: ¿desde cuando tu interés en el chico? ¿A Lilie le gusto el pequeño Paulie? –Pellizco mi cachete como las abuelitas-
Yo: -reí y quite su mano- auch, No, no me gusto tu amigo, solo era curiosidad, ¿Se te olvida que tengo novio?
John: No se me olvida, tu amado novio que no tuvo la amabilidad de escribirte ni una sola carta en todas las vacaciones.
Yo: -baje la mirada- seguro si escribió, pero no me llegaron.
John: ¡Por favor Emilie! ¿Puedes abrir los ojos?
Yo: Ay cállate John –seguí con la cabeza baja y la mirada triste-
John: Espera un momento –me tomo por los hombros y me detuvo-
Yo: -suspire- ¿Qué?
John: Lamento haberte hecho sentir mal, de verdad, es que me molesta que te trate así, no te lo mereces. Tú eres demasiado especial para eso -puso un mechón de mi cabello detrás de mi oreja y acaricio mi mejilla, su mirada era dulce-
Yo: -sonreí- tranquilo, se que no era tu intención.
John: ¿Sabes algo? Si yo fuera él, jamás te dejaría ir
“¿Por qué me esta diciendo todo esto?” Pensé.
Yo: Si, pero no eres él
John: Eso lo se –su mirada se torno algo… ¿triste?-
Yo: Gracias John, te quiero mucho –lo abrace-
John: También te quiero Lilie –me abrazo-
Yo: mejor apresurémonos, se nos va a hacer tarde.
Lo tome de la mano y caminamos hasta la parada de autobús, íbamos a ir a pie hasta la escuela, pero no llegaríamos nunca. El bus nos dejo a una cuadra del edificio, al llegar pude ver a Grace y a Megan sentadas en una banca me vieron y me hicieron señas para que me acercara.
Esta es la secundaria a la que iba John, es solo para chicos
pero en la nove digamos que es mixta.
John: creo que tus amigas te llaman.
Yo: Si ya las vi, ¿vienes?
John: naa, iré a buscar a Pete, te veo a la salida
Yo: Nos vemos entonces –sonreí, beso mi mejilla y se fue-
Corrí hasta donde estaban mis amigas, ellas corrieron hacia mi nos abrazamos las tres.
Yo: ¡Dios, no saben cuanto las extrañe!
Meg: ¡Aw, nosotras a ti!
Grace: Cuéntanos que hiciste.
Yo: -reí- Nada fuera de lo común, fui a Londres unos días con mi papá y el resto del tiempo salí por ahí con John
Grace: oh, eso si es raro –dijo sarcástica-
Yo: Calla –reí-
Seguimos hablando y riendo durante un rato hasta que alguien se nos acerco.
XX: Sigues igual de linda que la ultima vez –dijo detrás de mi mientras ponía sus manos en mi cintura-
Yo: ¡Owen! –Me voltee y le di un abrazo- Por fin apareces
Owen: Aparecí hermosa, solo para ti
Meg: -tosió para llamar la atención-
Owen: lo siento chicas, ¿les importa si me robo a Lilie un ratito?
Grace: es toda tuya, nos vemos en clase Lil
Yo: adiós chicas.
Las vi alejarse y fui con Owen hasta un árbol de ahí cerca. Me recosté en el tronco y empezó a besar mi cuello.
Owen: ¿Me extrañaste?
Yo: Yo si, ¿tu me extrañaste a mi? –pregunte seca-
Owen: claro que te extrañe –me beso en los labios pero no respondí-
Yo: pues no parece, no escribiste ni una vez.
Owen: eh, si escribí solo que no te llegaron –dijo nervioso-
Yo: aja
Owen: y bueno… estuve con una chica en America.
Yo: -sentí como si todo el mundo se me viniera encima- ¿a-ah si?
Owen: fue algo de una noche, como tú no querías hacerlo cuando estaba aquí…
Yo: no, tranquilo me alegra que me lo dijeras, yo también estuve con alguien
–mentí, jamás había estado con nadie-
Owen: -su cara se tenso y se alejo de mi- bueno, espero que lo hayas disfrutado y que aun recuerdes su nombre no quiero que te quedes sola.
Yo: Gracias por tu interés –lo empuje a un lado y me fui a mi salón-
¿Cómo había sido tan estupida? Dios, me sentía tan impotente en ese momento, sentía un inmenso nudo en la garganta por las ganas de llorar, no quería ir a clases, solo quería abrir un hueco enorme en el suelo y meterme en el. Odiaba admitirlo, pero John tenía razón.

Estuve todo el día evitando hablar con Megan o Grace, no quería tener que explicarle nada a nadie. Cuando la campana de salida sonó a las tres y quince me fui del aula lo más rápido que pude, fui hasta la salida para buscar a John e irme. Lo busque con la mirada y lo vi al pie de las escaleras con la rubia estupida y pegostosa de Ashley Smith, le decimos pegostosa porque se pega a los chicos como un chicle, esta encaprichada con John desde que tengo memoria, y para él mientras mas fáciles mejor. Estaban pegados el uno al otro de manera repulsiva, nunca me habían molestado las chicas con las que estaba, siempre las ignoraba o hasta me burlaba de ellas, pero ese día algo raro sucedió, sentí como la sangre me subía a el rostro por la rabia, sentí la necesidad de ir ahí y separarlos, deseche esa idea y decidí ignorarlos e irme. Les pase por un lado rápido para evitar que me vieran, pero creo que no lo logre porque antes de cruzar la esquina John estaba a mi lado.
John: ¡Hey espérame! –Me tomo del brazo, haciéndome detener y voltear hacia él- te dije que nos iríamos juntos.
Yo: ya se, pero no quería interrumpir tu platica con tu “amiguita” –escupí la ultima palabra como veneno-
John: Vamos Lilie, no me digas que te pusiste celosa –subió y bajo las cejas-
Yo: ¡No estoy de ánimo para tus idioteces John! –le dije casi gritando-
John: ¿Se puede saber qué te pasa?
Yo: Nada solo que… no quiero hablar de eso, vámonos –camine hasta la esquina pero volvió a detenerme, esta vez poniéndose enfrente de mí
John: Diablos Lilie, cuéntame que paso –dijo con los ojos llenos de preocupación-
Yo: -suspire y decidí contarle- Tenías razón ¿OK? Owen es un imbécil que no se preocupo por escribirme ni un solo día ¿Sabes por que? Porque como yo no lo quería hacer con él, ¡fue y se acostó con una perra americana!
John: ¿¿¿Qué??? ¡¡Lo voy a matar te lo juro Emilie lo voy a matar!! –grito y luego empezó a caminar de regreso a la escuela-
Yo: ¡No John espera! –Lo detuve-  Te meterás en problemas
John: ¿Crees que me importa eso? Le dije que si te lastimaba lo iba a pagar y lo hará!
Yo: John no por favor, no vale la pena –se me cristalizaron los ojos- tenias razón. Él es un imbécil y yo soy una ciega –empecé a llorar-
John: Emilie, no eres ninguna ciega.
Me abrazo y beso mi cabeza, moje su camisa con mis lagrimas pero parecía no importarle porque no me alejo, cada vez me abrazaba mas fuerte. No me sentía tan mal cuando estaba con John, porque cuando estaba en sus brazos sentía que nadie podía hacerme daño, nadie. 

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